
El drama internacional por la cotorra argentina
El gobierno catalán autorizó la caza de esa variedad de ave, considerada una seria amenaza para los cultivos. En los 60 eran aves exóticas, hoy son una plaga. Aquí la declararon "dañina y perjudicial"
Parece un chiste pero no lo es. El Gobierno de Cataluña autorizó por primera y única vez la caza de la "cotorra argentina" por considerarla una seria amenaza para los cultivos.
La cata o catita común llegó a España a fines de los 60 y en ese entonces, se la consideraba un ave exótica. Recién en 1975 se obtuvo el primer registro de la especie en libertad.
Su crecimiento desde aquel momento fue ininterrumpido y exponencial, por no contar con un predador. De hecho, en el 2002, los campesinos de Cataluña acusaron a estos animales de echar a perder una cosecha de 50 mil tomates.
Ya en el 2003, la Sociedad Española de Ornitología calculaba que sólo en Cataluña había cerca de 2.200 ejemplares y unos 3.500 en toda España, según publica hoy el diario Clarín.
Se alimentan de frutos, semillas, brotes de hojas y flores, hierbas e insectos.
17.07.2007 | Clarin.com | Sociedad
EL GOBIERNO CATALAN AUTORIZO SU CAZA
La "cotorra argentina", una visitante indeseable en España
Dicen que amenaza los cultivos. Argentina la había declarado "dañina y perjudicial".
Clarín.com
El gobierno catalán autorizó por primera vez y de manera excepcional la caza de la "cotorra argentina", considerada una amenaza para los cultivos. En la Argentina ha sido declarada "dañina y perjudicial" por la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación (1983), al igual que en varias provincias.
Se trata de la Myopsitta monachus, también llamada cata común, catita común, cotorra común o cotorrita de pecho gris. Es la vulgar cotorra de organito, un ave bochinchera, adaptable y sociable, originaria de la Argentina pero ya diseminada por Uruguay, Paraguay, centro y sur de Bolivia, y sur de Brasil.
"En nuestro país ha ido siguiendo las nuevas plantaciones de eucaliptos -sembrados para producir pasta de papel-, y así ha colonizado otras áreas", contó a Clarín el licenciado Marcelo Silva Crome, jefe del Area de Fiscalización y Control de la Dirección Nacional de Fauna Silvestre.
Las primeras cotorras llegaron a España a fines de los 60 y fueron vendidas como aves exóticas. En Barcelona se obtuvo el primer registro de la especie en libertad en 1975. Sin predadores que las controlaran, han tenido un crecimiento casi exponencial, a lo que se agregan nuevas aves que se escapan. En 2003, la Sociedad Española de Ornitología calculaba que sólo en Cataluña había cerca de 2.200 ejemplares, y unos 3.500 en toda España.
Si en América del Sur viven en las áreas rurales, en Barcelona suele vérselas junto a las palomas en las plazas, parques y jardines, alimentándose del pan que ofrece la gente. Pero su dieta es más amplia: frutos (palmeras, higueras, árboles frutales), semillas (ciprés, pino, olmo, girasol, maíz), brotes de hojas y flores, hierbas e insectos.
Se familiarizaron con los grandes espacios urbanos y comenzaron a diseminarse en las zonas rurales de Cataluña, donde provocan problemas a los agricultores, en especial en los huertos de frutales. En 2002, los campesinos del sur de la ciudad, en el Baix Llobregat, les atribuyeron la pérdida de unos 50.000 tomates.
A fines de 2006, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Argentina prohibió su exportación. "No estaba bien mandar al exterior una especie que tiene un poder de copamiento tan grande", explicó Silva Crome. Ahora, la decisión del Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat de Cataluña -tomada tras un estudio- busca "facilitar el control de su población" y "minimizar el impacto negativo que genera en el medio natural".



